lunes, 16 de diciembre de 2013

Señor reloj



Mundano horizonte
tu tranquilidad
burla a las manecillas
apresuradas del señor reloj.

Tu ahí quieto,
sin moverte,
sin cambiar
y él bajo su propia maldición
de ser el gran controlador
No para un solo minuto
Y se mueve a cada segundo.

Señor reloj
usted parece tan trabajador,
Tan empeñado en su labor…

Sin embargo, tú,
mundano horizonte
me caes mejor.

Gracy

viernes, 13 de diciembre de 2013

El maltrato y la explotación laboral infantil crecen irremediablemente

Relato periodístico

Una carga fría lo acompaña todos los días. Andrés Zapata, un niño de ocho años, ofrece tres tipos de helados a niños y adultos de su barrio.

Hoy, como todos los días, Andrés dejó de ir a la escuela para cumplir con su trabajo, actividad que es sólo el reflejo de la explotación laboral infantil que existe en el país; por otro lado los casos de maltrato infantil físico y psicológico cobran fuerza día tras día.

Niños trabajando

Un paseo de domingo es suficiente para observar todo tipo explotación laboral infantil. Los niños venden golosinas, lustran zapatos, cargan bolsas de mercado, cantan, vociferan para los conductores del transporte, etc. Estos niños sólo buscan obtener beneficios económicos para su familia o sustento propio.

Si bien en la antigüedad la explotación laboral infantil se refería al trabajo de los niños en las fábricas, actualmente se refiere a la realización de un trabajo que dañe la salud de los niños o les impida formarse académicamente, informó la psicóloga Amanda Ampuero.


Los niños que son víctimas de la explotación infantil tienden a aislarse de la sociedad, afirma Luís Orellana, psicólogo de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia: “Ellos, a diferencia de otros niños, suelen comportarse agresivamente y esto se da porque al realizar cualquier tipo de trabajo comercial, ellos se han enfrentado a personas que los han tratado agresivamente, los han ignorado y hasta los han humillado”.

A menudo vemos en las calles actitudes agresivas contra estos niños, un ejemplo de ello es el trato que dan los conductores de vehículos a los niños que se dedican a limpiar parabrisas, les gritan, les dicen que su trapo está sucio y que sólo están ensuciando más su parabrisa, otros se limitan a activar el limpia parabrisas automático y con el movimiento del mismo desplazan el instrumento con el que el niño está tratando de realizar su trabajo.

“Estas acciones por parte de los consumidores crean en los niños inseguridad, resentimiento y hasta a veces agresiones contra si mismos, al pensar que no están haciendo bien su trabajo; por otro lado estas situaciones también los vuelven más fuertes, más inmunes al daño que pueda causarles la sociedad”, aclaró Orellana.

La Constitución Política del Estado boliviano, en su artículo 61, párrafo segundo señala: “Se prohíbe el trabajo forzado y la explotación infantil. Las actividades que realicen las niñas, niños y adolescentes en el marco familiar y social estarán orientadas a su formación integral como ciudadanas y ciudadanos, y tendrán una función formativa. Sus derechos, garantías y mecanismos institucionales de protección serán objeto de regulación especial”.

El abogado Freddy Quiróz, aclara que el Código Penal establece que la explotación laboral infantil no es considerada un delito y que por lo tanto no hay cárcel para los responsables: “La defensoría de la niñez y adolescencia estudia el caso y según lo que establece el código del niño, niña y adolescente, busca soluciones que estén en función de la gravedad del caso, generalmente se quita la custodia de los niños a los padres o tutores, de manera temporal, cuando los niños no tienen ningún familiar que quiera hacerse responsable de ellos lo que se hace es derivarlos a hogares de apoyo”.

Andrés Zapata dijo que acompañó a su padre, desde los 6 años, juntos recorrieron las calles en busca de clientes deseosos de helado, sin embargo al cumplir los 7 años su padre le preguntó si ya conocía bien las calles y le explicó que si se dividían el trabajo obtendrían mayores ganancias. Él aceptó la propuesta, alegremente, con la idea de que tal vez pronto podría ir a la escuela, pero tristemente anuncia: “Sigo vendiendo helados. Tal vez al año, aunque ya seré viejo para ir ¿no?”.

Los padres, ante su situación de pobreza, no encuentran otra salida que hacer trabajar a sus hijos para obtener un nuevo ingreso económico. Sin embargo, también se presentan casos de padres que han caído en la enfermedad del alcoholismo y se vuelven dependientes del trabajo de sus niños.
Los padres alcohólicos suelen ser agresivos con su familia y en su estado de inconciencia maltratan a sus hijos psicológica y físicamente.

Maltrato Infantil(Físico y psicológico)

El uso intencionado de la fuerza física contra un menor es considerado un caso de maltrato físico infantil, explica Ampuero.

El psicólogo de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Orellana, dice: “Es más fácil reconocer el maltrato físico, porque las marcas que dejan los golpes son evidentes, sin embargo para saber con exactitud la gravedad de la lesión se los envía a realizar un examen médico. Estos niños por lo general se dejan agredir y también agraden”.

Las personas que maltratan físicamente a los infantes suelen excusarse, en las calles, argumentando que el niño ha sufrido una caída o que se ha peleado con alguien.

Las sanciones para este tipo de maltratos son más severas, explica el abogado Quiróz: “Se divide a las lesiones físicas en dos grupos, leves que duran menos de 29 días y graves que duran más de 29 días, las leves son sancionadas con la privación de la libertad entre 1 y 5 años y las graves de 2 a 8 años”.

La Constitución Política del Estado boliviano, en su artículo 61, párrafo primero señala: “Se prohíbe y sanciona toda forma de violencia contra las niñas, niños y adolescentes, tanto en la familia, en la sociedad”.

“Mi papá no me pega, cuando se enoja yo me voy a otra parte y listo”, afirma Andrés.
Maltratar físicamente a un niño para muchos es parte de la educación del mismo, existen padres que suelen decir “si no le pego no aprende”.

El maltrato psicológico consiste en humillar, menospreciar, insultar y hacer sentir inferior al niño, explica Ampuero.








“Los niños que son maltratados psicológicamente, están pasando por una etapa de crisis en la que se observa llanto, angustia, inseguridad, temor, desconfianza; lo que se trata de hacer en estos casos es contener al niño, demostrarle que vale mucho, es importante trabajar su autoestima”, dice Orellana.

El abandono de los padres a los hijos, es un tipo de maltrato psicológico que es considerado delito: “El abandono de menores de 12 años es sancionado con 3 meses de cárcel y 2 años como máximo, la sanción va en función de la gravedad del caso”, señala Quiróz.

“A veces me dice burro, tonto, nada haces bien”, afirma Andrés, “pero yo no le hago caso, aunque a veces creo que soy un burro (se ríe) pero ya se que no”.

Casos recurrentes

Los casos denunciados con mayor frecuencia a la Defensoría de la niñez y adolescencia son los de maltrato físico y psicológico, en promedio se tienen de 6 a 8 denuncias de este tipo, al día, informó Orellana.

Simplemente normal
Marcela Escalera (42) es comerciante en un mercado concurrido y serenamente opina: “Es normal ver a los niños ayudar a sus padres en el mercado, sin embargo, a veces los dejan solos con la venta y como son niños se distraen y no cuidan bien la venta, entonces cuando llegan sus padres a veces los pegan o maltratan. Otros los mandan a dar vueltas por el mercado a ofrecer productos, como vendedores ambulantes, es que la situación económica los obliga”.

“Es habitual ver a niños trabajando, aunque no es bueno, creo que no hay de otra, la necesidad de los padres de hacerlos trabajar debe ser muy grande”, opina Nadir Ortiz, estudiante.

“Todos insultan a los niños”, opina el estudiante Richard Rodríguez, “estamos acostumbrados a hacerlo, les decimos tontos, inútiles, etc. pero lo hacemos sólo porque nos hacen renegar”.

El maltrato (físico y psicológico) y la explotación laboral infantil, es algo con lo que las personas han aprendido a vivir, muchos no saben cuando los padres de un menor lo están maltratando física o psicológicamente y en el caso de la explotación laboral infantil, ver trabajando a los niños es algo normal para la mayor parte de la sociedad.

La necesidad se impone

Andrés no muestra ningún tipo de resentimiento hacia su padre, cree que ambos se esfuerzan para mantener, económicamente, su hogar. La madre de Andrés los abandonó hace años, él no la recuerda y se siente afortunado de tener a su padre: “Otros, ni papá tienen, duermen en la calle y están sucios, nadie los cuida”.

Andrés trabaja entre 8 y 11 horas cada día, dependiendo del clima. La lluvia, para él, es sinónimo de descanso. Dice que a veces le gustaría dejar de vender helados e ir a jugar fútbol, “Pesca Pesca” (correr en dirección a la persona que se quiere “pescar”), “Oculta Oculta” (un niño busca y los demás se esconden), entre otros; sin embargo, es consciente de la difícil situación económica que le tocó vivir y sólo muestra resignación al afirmar que en los días lluviosos los niños no salen a jugar.

Gracy

jueves, 12 de diciembre de 2013

Templarius Iluminatus



Cuento 

A la sombra del viejo árbol de la plaza Colón se encontraban dos jóvenes vestidos con largas capas verdes, en medio del pecho, tenían una cruz negra de contorno azulado. Luz Ángela y Marcelo eran personas de buen paladar y apetito, por lo que antes de comenzar la búsqueda comerían varios platillos de la gastronomía K`ochala.



El Santo Grial había sido cuidadosamente escondido en la ciudad de Cochabamba, por fortuna ahora tanto Luz, como Marcelo, contaban con dos smartphones gemelos. El GPS ahorraría momentos bochornosos de preguntar las calles y seguir indicaciones incorrectas de personas que aseguran conocerlas.

La primera pista conducía a Narati, una discoteca. Llegaron al lugar y todos pensaron que se trataba de estudiantes de Slytherin que se habían escapado de Hogwarts. Marcelo puso cara de pocos amigos cuando oyó que el ritmo del merengue invadía el lugar. Finalmente Luz Ángela se percató de que en el techo había un ángel pintado que señalaba directamente hacia la Catedral de la plaza 14 de septiembre.

Sin perder tiempo ambos subieron al batimóvil que dejaron estacionado en la puerta de Narati.

Ya en la Catedral, Marcelo empezó a revisar la planta baja, mientras Luz Ángela subió al campanario. Marcelo vio al segundo ángel, de inmediato le tomó una fotografía y se la envió a Luz Ángela. Ella bajó las gradas a trompicones y le dijo con seriedad y mostrando su celular en alto:

-          ¡Esta fuera de foco!
-          No importa, ya estás aquí, léelo por ti misma- ambos sonrieron.

En ese momento, leyeron en voz alta el pergamino que llevaba en las manos el segundo ángel: “Anugal Yalala”. Durante largos minutos pensaron que se trataba de antiguo sánscrito, pero finalmente Luz Ángela se iluminó y dijo: ¡Laguna Alalay!

Por fortuna, el batimóvil era sumergible, así que el único inconveniente eran las macrófitas. La búsqueda se extendió durante más de dos horas, pero finalmente ante sus ojos se alzó una gran estatuilla, el tercer ángel, que esta vez traía consigo un gran cofre.

Marcelo abrió el cofre y encontró una rosa, un Santo Grial y un viejo pergamino, rápidamente desenrolló el pergamino y leyó las palabras “Eres tú”.

Y fue así como se descubrió que Jesús tenía hijos, hijos a los que les dejó como herencia una rosa, un pergamino y un Santo Grial que contenía su sangre, por lo que si alguien dudaba, bastaría una prueba de ADN.

Los corazones de ambos se agitaban violentamente, en parte por el descubrimiento y en parte porque era septiembre y los dos estaban camotes.
Luz Ángela vio como Marcelo se quedaba estupefacto, por lo que tomó el pergamino, lo leyó nuevamente y dijo: - ¡Dios mìo! ¡Jesús era churco!


Gracy

¿Y el resto de la Llamita?



Relato periodístico literario

En la ciudad, un hombre con características andinas subió al autobús y sólo quedaban sitios en los asientos desdoblables. Extrañado observó su entorno y decidió sentarse en el suelo. Las personas empezaron a murmurar cosas desagradables: “Miren a ese indio ignorante”, “por qué dejan subir a esa gente que huele tan mal”, “por qué estos indios no se quedan en su pueblo”. Me sentí enojada al comprender que nuestra mayor fortaleza es también nuestra mayor debilidad: la diversidad cultural.

Fue entonces, cuando recordé la visita que realicé, hace poco, a una comunidad andina.





El “Yatiri” (brujo andino, también lo llaman “Gran Chamán”), explicó un ritual que iba a realizar en honor a la postulación de una nueva autoridad para la comunidad. Para los que no entendíamos la lengua originaria (Aymara) un hombre nos informó que el Yatiri sacrificaría una Llama (animal andino), primero le abriría el pecho, luego le arrancaría el corazón y lo tomaría entre sus manos, posteriormente le quitaría el cuero y finalmente lo quemaría; si el cuero se volvía en cenizas rápidamente significaría que el postulante tendría una buena gestión; si tardaba un poco, se presentarían dificultades y si el cuero no lograba volverse en cenizas o el fuego se apagaba, sería una mala gestión.

Totalmente aturdida, decidí acompañar a las personas que se retiraban del lugar, ninguno de mis conocidos decidió hacer lo mismo por lo que me quede sola escuchando lo que decían los otros, horrorizados comentaban que era un rito cruel, sanguinario y sin sentido. Decidí alejarme y tratar de quitar de mi mente la imagen de un corazón latiendo y arrojando sangre por todas partes en la mano de alguien, es bastante cruel me dije. Pero para la comunidad aquello era una forma de saber qué pensaba la naturaleza acerca del postulante a líder. Pasaron 25 minutos y me informaron que todo había terminado.
 Al volver observé en el suelo un charco de sangre y un cuero ardiendo fervientemente, me pregunté dónde estaba el resto de la Llamita.

El Yatiri se pronunció y su traductor volvió a explicar, había llegado la hora de ver en la cabeza del postulante a nuevo líder y en las cabezas de sus invitados principales. No entendí nada. Sólo sentí una mano en el hombro que me alineó a una fila. No sabía lo que me esperaba y tenía ganas de salir corriendo, pero el rito inició.

El Yatiri puso sus manos llenas de sangre en la cabeza del postulante, realizó un silbido extraño y luego dijo algo que no alcancé a oír. Llegó mi turno y el Yatiri, a través de su traductor, me pidió que agache la cabeza; logré observar una especie de moneda en una de sus manos y en la otra un extraño objeto rectangular; poso sus manos sobre mi cabeza, silbó y… me dijo que me relaje porque no podía ver nada. Respiré hondo y trate de relajarme, silbó nuevamente y me dijo que yo era una persona que se preocupaba demasiado por todo y que eso no era del todo bueno, me hablo de mi salud y otras características más de mi personalidad.

El diagnostico final era favorable, las personas que rodeaban al postulante, en su mayoría no tenían malas intenciones.

Sólo quedaba ver el cuero de la Llama, todos se dirigieron hacia el mismo, lo observaron, y empezaron a festejar. El nuevo líder era bienvenido a la comunidad. A lo lejos observé a dos mujeres que traían la carne cocinada del animal sacrificado para compartirla con toda la comunidad y seguir festejando.
A partir de esa experiencia entendí que lo que las personas murmuran en las calles es sólo incomprensión, pues no han estado cerca de estas culturas, no han sentido su mística y su forma de ver al mundo, puede parecernos cruel pero no podemos darnos la libertad de creer que son menos que nosotros o que no saben nada. Ellos simplemente ven al mundo y a su naturaleza de manera diferente.

 Definitivamente cuando visite a esa comunidad yo era la persona que se subía a un extraño autobús, me sentí perdida, aturdida, aterrada y no sabía lo que tenía que hacer; es un mundo diferente. Y cuando alguien de una cultura andina visita la ciudad siente exactamente lo mismo, lo mínimo que podemos hacer es ser tolerantes, ayudarnos a comprendernos y tratar de amar nuestra diversidad cultural.   

Gracy

viernes, 18 de enero de 2013

Amor obsesivo


Amor obsesivo

Siempre andaba por las calles pensando
Que el amor obsesivo no existía,
Siempre lo había concebido como una brisa de viento,
Dulce y efímera caricia.

Entonces te conocí, y conocí al amor obsesivo de cerca
Pero no lo sentí,
Lo vi y me atormento,
Era chocar contra lo inexistente.

Ella amaba todo de ti, pero no a mi manera, no, ni de cerca
Ella siempre estaba pendiente de cada movimiento tuyo
Y hacía todo para hacerte feliz,
Tu sonrisa, era para ella el gesto más grandioso del mundo.

Lo vi de cerca y no lo creí real.

Es complicado explicar como ella te amaba
Como ella hacía que el amor que yo sentía por ti
Se vuelva nada.

Ella rogaba por ti, y su vida giraba en torno a la tuya
Era terrible ver como ella se aferraba a ti,
Jamás te dejaría
Tú y sólo tú le daban sentido a su vida.

Pensé que ella te necesitaba más,
Pero que absurdo pensamiento…
Convertí al amor en un favor
Te imploré que no la abandonaras porque su vida dependía de ti.

Recuerdo bien el día en que cansado del drama decidiste dejarla,
Al fin volví a respirar con tranquilidad,
Sentí que nuevamente estabas a salvo
Los dos fuimos felices al reparar nuestra estupidez,
Pero en realidad no estaba reparada.

Ella cayó en una profunda depresión
Y empezó a mutilarse a sí misma,
El vacío que dejaste en ella era demasiado grande
Y fuiste tan estúpido al intentar reparar lo irreparable.

Agobiados por lo que pasaba decidimos que lo mejor
Era devolverle lo que había perdido,
Decidimos devolvérselo… por un tiempo.

¡Pero que ingenuos fuimos!
El tiempo pasó y ella se aferró más y más
Empecé a sentir que tú empezabas a quererla
Y me enfade, me confundí y enloquecí
Te pedí, te rogué:
Aléjate de mí.

No, fue tu respuesta
Hazlo, fue la mía
Se cruzaron dos miradas que sólo nosotros entendíamos,
El uno quería evitarle el dolor al otro
Pero ya era demasiado tarde,
No importaba la decisión,
Igual moriríamos en vida.

Gracy

martes, 15 de enero de 2013

Recuerdos


Recuerdos

Distante te observo,
Mas tú no me ves.
Espero tu llegada,
Empero... mi espera es vana.

Te busco en mis recuerdos
Mas mis recuerdos me engañan,
Pues recuerdo que entre tú y yo
Jamás hubo nada.

Y es entonces cuando pienso
Que jamás me quisiste
Y yo no sé si te quise.

Confundida despierto de mi realidad construida
Pensando que pronto llegará el momento,

Pronto tu corazón me pertenecerá…
Pero… en realidad no se si lo quiero.

Que anhelo tu llegada, eso sí es cierto
Mas no se porque la anhelo
Pues, cuando te veo llegar
Al parecer ya no siento nada por ti
Y es que… ¿ya no puedes ser para mí?

Es entonces cuando me siento
Mucho más confundida,
Siento gran cariño por ti
Pero ya no se si es amor.

Llegan oscuros momentos en el día,
Momentos en los que me preocupo más por ti
Que por mí,
Y me preocupa que eso pase.

Temo que tu malinterpretes mis sentimientos,
Pero pensándolo bien…
Ya no se lo que siento.

Gracy